Esguince de tobillo. Ayuda Osteopática.

Hoy vamos a hablar del esguince de tobillo , qué es  y como la osteopatía puede ayudar con este problema que más de uno hemos sufrido alguna vez en nuestra vida, pues simplemente con una torcedura al andar se puede llegar a producir el esguince de tobillo.

Esguince de tobillo ¿Qué es?

En pocas palabras se cuando hablamos de esguince de tobillo, nos referimos a la lesión de los ligamentos que componen esta articulación, debidos a la torsión, rasgadura o estiramiento excesivo de estos, que puede conllevar la aparición de hematoma , inflamación y bastante dolor en la zona del tobillo.

Al verse afectado el ligamento en el esguince de tobillo, la articulación sufre una inestabilidad articular que acompañado del dolor impide continuar moviendo la parte lesionada.

¿Por qué se suele producir el esguince de tobillo?

A diferencia de otro tipo de lesiones, el esguince de tobillo aparece de forma fortuita, a consecuencia de un hecho concreto, en este caso, un estiramiento por encima del límite de elasticidad del ligamento que habitualmente suele ser una torcedura.

En mayor medida la torcedura suele producirse en la parte externa de la articulación que en la parte interna, debido a nuestra fisonomía y biomecánica al andar.

esguince-de-tobillo

 

¿Qué tipos de esguince de tobillo existen?

El esguince de tobillo se suele categorizar dependiendo de su gravedad de la siguiente manera:

  • Esguince de tobillo de Grado I: Se denomina así, cuando solo se ha producido distensión de alguno de los ligamentos del tobillo sin rotura parcial o total del mismo.
  • Esguince de tobillo de Grado II: Se denomina así, cuando se produce distensión de alguno de los ligamentos del tobillo y existe una rotura parcial del mismo.
  • Esguince de tobillo de Grado III: Se denomina así, cuando existe rotura completa de alguno de los ligamentos del tobillo.

 

¿Qué debo hacer si he sufrido una torcedura en el tobillo e intuyo que puedo sufrir de un esguince de tobillo?

Lo primero que se debe hacer es ir al médico para que este te haga las pruebas pertinentes y te confirme que lo que tienes es un esguince de tobillo y en qué grado es esté.

A modo preventivo, en primera instancia, a modo particular se suele aplicar la técnica conocida como RICE, que son las siglas del inglés Rest, Ice, Compression y Elevation, que dice lo siguiente:

  • Reposo: No cargar la articulación afectada durante un periodo mínimo de 1 a 2 días.
  • Hielo: Aplicar hielo en la zona para que esta se vea inflamada lo menos posible, esta aplicación se debe de realizar aproximadamente durante unos 5 minutos cada 2 – 3 horas.
  • Compresión: Comprimir la zona lesionada con un vendaje elástico, con una tensión firme y uniforme sin apretar demasiado. Si tenemos dudas no realizar ya que comprimir demasiado la zona puede restringir el riego sanguíneo a la zona.
  • Elevación: Se recomienda elevar la zona lesionada por encima del corazón principalmente las primeras horas a la torcedura.

 

¿Puede la osteopatía  ayudarme en mi esguince de tobillo?

Como siempre, vamos a ver la problemática del esguince de tobillo desde el enfoque osteopático, de esta forma,  cuando alguien nos cuenta de que sufre de un esguince de tobillo nos sirve para saber que esta persona tiene un problema funcional y articular en el pie lesionado.

Por tanto lo que tenemos que intuir primeramente es que esa persona sufrirá de alteraciones estructurales a nivel músculo esquelético (principalmente ligamentoso y en la musculatura adyacente), se tendrá especial atención en la funcionalidad articular de donde se haya producido el esguince de tobillo.

Como siempre siguiendo las bases de los principios fundamentales de la Osteopatía, lo que vamos a intentar es requilibrar nuevamente ese desequilibrio estructural que pueda sufrir la persona, para que la articulación realice su función correcta y de esta manera ayudar a la persona en su esguince de tobillo.

 

¿Cómo sería una sesión con osteopatía para una persona que refiere tener un esguince de tobillo?

Como siempre,  os indicamos un “resumen estándar” de cómo podría ser una sesión para una persona con este problema a modo de guía. Como siempre, como hemos comentado en varias ocasiones, la osteopatía trata personas, no trata enfermedades ni lesiones,  y por tanto, aunque una persona puede tener los mismos problemas que otra, siempre hay que hacer un estudio osteopático y tratarla individual y personalmente con los criterios que la osteopatía rige.

–   Primero se realizaran unas pruebas osteopáticas, exploraciones  y ciertos test específicos para la articulación del tobillo, con más detenimiento en las zonas ligamentosas y articulares, limitaciones de movilidad existentes en sus estructuras y la rigidez de los músculos.

–   Una vez realizadas estas pruebas, el osteópata empezará la sesión con el tratamiento general osteopático (TGO) de la zona afectada, en este caso concreto, especialmente la musculatura del pie y pantorrillas, relajando las restricciones encontradas en las pruebas anteriores, seguido de los estiramientos correspondientes para esa musculatura. Con esto se buscará dar elasticidad a los músculos que estén rígidos devolviéndoles su elasticidad correcta.

–   Por último se realizarán las movilización y manipulaciones correspondientes en las alteraciones estructurales existentes, principalmente la articulación astragalina, consiguiendo de esta forma que estas tengan una movilidad adecuada y que por tanto la funcionalidad sea la correcta.

Al existir un movimiento articular correcto de la articulación del pie y la relajación de todo la musculatura, conseguimos ayudar a la persona en su problema de esguince de tobillo.

Hay algún momento en el que no pueda favorecerme de la osteopatía.

En la fase aguda del esguince de tobillo no es conveniente trabajar manualmente sobre la articulación, por eso en las primeras 48 horas siempre se recomienda la técnica RICE comentada anteriormente, posteriormente y no existiendo rotura si se puede favorecer de la osteopatía.

Como siempre la osteopatía nos puede ayudar a niveles mecánicos, si existe una rotura completa (esguince de tobillo de grado III)  o parcial en la que se requiera cirugía (cierto esguince de grado II), la osteopatía en ese caso no te puede ayudar, posteriormente a la cirugía y pasado el tiempo recomendado es aconsejable para restablecer la funcionalidad articular correcta en el pie afectado y evitar los llamados “esguinces mal curados”.

 

Consejos para prevenir un esguince de tobillo.

Los consejos principales son los siguientes:

  • Realizar distintos ejercicios que potencien la articulación del pie, como pueden ser el caminar de puntillas y talones, con los pies mirando hacia afuera y luego hacia adentro, estabilizarse a la pata coja, mantenernos con los pies doblados hacia adentro o hacia afuera apoyándonos en estas partes. Etc.
  • Caminar por la playa para fortalecer el pie, y cuando nos referimos a esto no es caminar por el asfalto del paseo marítimo descalzo ni por la arena que esta dura e inclinada, nos referimos a dentro del agua, en superficie lo más plana posible que cubra la articulación o por la arena de la playa que este suelta y sintamos como al elevar la pierna al caminar salpicamos arena.
  • Antes de cualquier actividad física intensa realizar calentamientos de la zona y estiramientos.

Bueno, hoy hemos hablado de cómo la osteopatía te puede ayudar con el esguince de tobillo. En el siguiente artículo os contaremos el caso personal de uno de nuestro profesionales cuando tenía 19 años sufrió un esguince de tobillo externo de grado I en 2 ocasiones.

Os contaremos como se trato inicialmente y como en su segunda vez le ayudo la osteopatía. De esta manera queremos que veáis con más detalle cómo la osteopatía puede ayudar a una persona con este problema tan común.