Periostitis tibial. Caso clínico

En el artículo de esta semana os vamos a hablar de la periostitis tibial. En concreto nos vamos a centrar en un caso clínico que tratamos hace unos cuantos meses en consulta, de un joven que nos llego a la clínica con un informe en el que indicaba que tenía una periostitis tibial.

Hace cosa de unos meses fueron varias las consultas sobre la periostitis tibial, como estábamos inmersos en publicar las distintas estructuras del cuerpo, que dábamos por sentado que casi todo el mundo conocía (ya fuera la fascia, ligamentos, cartílago, menisco, etc.) Nos comprometimos que terminaríamos hablando del periostio, y a continuación hablaríamos de la periostitis tibial.

De esa forma tendríamos unas pequeñas nociones de la estructura afectada en la periostitis tibial y creíamos que sería mucho más fácil de comprender y entender.

A continuación os detallamos que es la periostitis tibial por si alguien no ha leído aún el artículo donde hablando del periostio aparece este problema y a continuación os detallamos el caso clínico del joven antes mencionado.

Periostitis tibial. ¿Qué es?

Pues la periostitis tibial, como bien indica la palabra por su sufijo –itis , que significa inflamación, por tanto cuando vemos en un informe que tenemos diagnosticada una periostitis tibial quiere decir inflamación del periostio.

No vamos a entrar ahora en que es el periostio, pues para eso hicimos el artículo hace poco, por eso para saber que es el periostio pinchar en el enlace que ponemos a continuación (periostio)

¿Por qué puede aparecer la periostitis tibial en una persona?

Exactamente no se puede decir el caso concreto porque puede aparecer una periostitis tibial en una persona, pero sí que se han analizado distintos puntos o circunstancias que si que pueden dar lugar a una periostitis tibial.

A continuación os damos una serie de puntos para que tengáis en cuenta porque puede aparecer esta.

  • La más común de todas son los micro impactos continuados que podemos sufrir en la articulación del pie, la onda de impacto sube por la articulación del pie hacia la tibia, por el cual puede llegar a producirse la periostitis tibial.
  • Sobre compresión de los músculos sobre la tibia.
  • Un sobre peso que ayude indirectamente a alguno de los anteriores puntos antes mencionados.
  • Restricciones de movilidad de la articulación del pie, que ayuden a la compresión o sobretensión del músculo y a evitar la absorción gradual de los impactos.

Caso clínico de una periostitis tibial

Os vamos a contar un caso clínico que tuvimos hace muy poco con un joven. Este chaval nos vino a consulta con un informe médico en el que tenia a parte de contracturas en la espalda una periostitis tibial.

El chico tenía un pelín de sobrepeso, ya que aparte de pesar 92 Kg y medir solo 1,70, se veía que su constitución no era atlética (Podemos no considerar sobrepeso si la persona es muy musculada y ese peso viene de tener una gran cantidad de masa muscular).

Al realizarle varias preguntas nos confirma que no hace apenas deporte, que pocas veces o casi ninguna vez a visitado antes a un terapeuta y que jamás ha estirado cuando a salido por casualidad a correr o a realizado alguna actividad física en grupo.

Dentro de la exploración física detectamos un acortamiento del tibial anterior y una sobre tensión de los peroneos. Al ver esto le preguntamos si ha sufrido alguna torcedura en esa pierna, y nos comenta que hace unos cuantos años tuvo un esguince de grado 2.

periostitis

Tratamiento realizado para ayudar al joven con su periostitis tibial.

Viendo lo que nos ha comentado el joven , con la exploración física y el informe médico donde nos indica que sufre de una periostitis tibial, decidimos empezar haciendo el tratamiento liberando la tensión de los músculos antes mencionados para bajar esa tensión en la zona tibial y realizar continuos estiramientos de estos.

Segunda sesión para la periostitis tibial.

La segunda vez que viene el joven, nos comenta que ha notado muy poquita mejoría (han pasado 6 días desde la primera sesión) y que la periostitis tibial le sigue molestando casi igual. En esta siguiente sesión a parte de volver a relajar la musculatura empezamos a dar  el masaje específico para el periostio y a eliminar las restricciones de movilidad que presenta en la articulación del pie y la rodilla con las técnicas osteopáticas.

Tercera sesión con vendaje neuromuscular para la periostitis tibial.

En esta tercera sesión el joven nos cuenta que ha sentido cierta mejoría que ya cuando va caminando no siente ese dolor tan intenso que sufría antes. Procedemos igualmente a realizar relajación de los músculos de la zona, al masaje especifico para la periostitis tibial, eliminar las restricciones en las articulaciones proximales y finalmente ponerle un vendaje neuromuscular. (Le volvemos a recomendar el perder peso y que nos viéramos pasado 10 días para ver cómo iba la evolución)

Cuarta sesión y última.

En esta cuarta sesión nos cuenta que, y citamos palabras textuales (con las tiras de colores mientras me han durado he notado mucha mejoría). Por tanto volvemos a realizar el trabajo realizado en la anterior sesión indicando que si seguía con molestias que nos llamara para darle otra sesión pero que creíamos que si todo seguía sus cauces que estaría muchísimo mejor.

Resumen:

Como habéis podido leer, os hemos querido contar un caso hace poco tratado, como fueron las sesiones para que tengáis una noción de cómo son y como pudimos ayudar a este joven.

En el próximo artículo os intentaremos enseñar cómo colocar el vendaje neuromuscular para la periostitis tibial.